lunes, 22 de abril de 2013

Dubai primera parte: En torno a la Burj Khalifa

Burj Khalifa de noche


Desde el piso 128 de la Burj Khalifa
 

Burj Khalifa de dia
 
 
                Dubai constituye  el punto cumbre de este viaje por los Emiratos, el sueño de los/as adictos de las compras, el paraíso del consumismo. No peco de estos vicios por lo que era escéptica con el lugar, aunque no cabe duda de que sentía una enorme curiosidad por conocerlo.
Un día resulta un tiempo escaso para conocer una ciuadad donde convive el pasado y el futuro, donde hay que elegir entre visitar un popular mercado del oro y discutir los precios hasta la saciedad o entrar en la más lujosa joyería del mundo dentro de un enorme centro comercial con precios escandalosos, como puede ser el Dubai Mall.
Como siempre intenté aprovechar el día al máximo, recorriendo en primer lugar la ciudad moderna para admirar su enormes rascacielos y subir a la torre más alta del mundo, la Burj Khalifa. Nunca pensé que sería capaz de subir sin sufrir un ataque de ansiedad pero lo hice, subí hasta el piso 128 y mereció la pena, es una sensación de estar sobre el mundo. desde allí se ve la famosa palmera artificial, así como las islas artificiales que entre todas forman el mundo entero. Los que me conoceis comprendereis que para mí ha sido necesaria una mentalización profundisima para poder conseguirlo.
En esa misma zona hay una avenida toda llena de edificios singulares, pero junto a la torre todos parecen enanos.
Formando una unidad con la torre existe un magnífico centro comercial, donde se ubica un enorme acuario y  las tiendas más lujosas y bien decoradas que haya visto en mi vida, pero no entre a ninguna, no era lo que más me interesaba, sin embargo me quede un ratito admirando una caída de agua con unas esculturas muy interesante.
Especialmente me llamo la atención una confitería cuyos escaparates estaban muy decorados con los famosos macarrón parisinos, todo un expectaculo, así como las bombonerias.


Dubai mall: Cascada con nadadores

Bomboneria en el Dubai mall

 
Torre y fuentes danzantes




  Aunque lo más impactante fué la caida de la tarde, la belleza de la torre reflejando la puesta del sol y su bien diseñada iluminación y, como colofón, el grandioso espectaculo de las fuentes danzantes, a sus pies, que comineza a las 6 de la tarde y que cambia de música, de danza y de iluminación cada media hora, realmente emocionante. Yo tuve ocasión de presenciar uno con musica de Andrea Bocelli y otro con musica arabe y, a pesar de que hacia bastante frio, aunque pueda sorprender, no me moví ni un centimetro del sitio y me hubiera podido quedar contemplandolo varias horas más. Esto es algo que no hay que perderse.

















viernes, 19 de abril de 2013

Khasab en el Sultanato de Omán


 Creo que a estas alturas de mis relatos habría que publicar un mapa para que no os perdais, los que, como yo, no tengais mucha idea del reparto geográfico de los Emiratos y Sultanatos.
Yo, confieso, no tenia ni idea  de que el territorio del Sultanato de Omán estaba dividido: En la parte Sur, que es la más grande,  es donde se encuentra Muscat (ya os hablé de este territorio en otro escrito), en la parte Norte, en el extremo de la Península deMusandam esta Khasab, que es la capital de la Peninsula y entre ambos hay un territorio perteneciente al Emirato de Fujairah, que es la salida que tienen al Indico Los Emiratos Arabes Unidos sin necesidad de atravesar el Estrecho de Ormuz. Sin duda Khasab es un punto  mas que muy estratégico.
Khasab; puerto

Sorprende mucho, nada más llegar, la actividad frenética de pequeñas lanchas que salen y llegan continúa y velozmente de su pequeño puerto con pantalanes flotantes repletos de fardos de mercancías que cargan y descargan camionetas. Es todo un espectáculo de ir y venir, sobre todo si es  observado desde la cubierta nueve de un enorme barco y abajo todo parece minúsculo, como si un gigante mirara desde arriba a una pequeña hormiga hacendosa.
Puerto de Khasab

Esta parte del Sultanato es conocida como la Noruega Árabe por sus numerosos fiordos. Para disfrutar de ello nos aventuramos a contratar con uno de los numerosos barquitos que estaban amarrados en su puertecillo y que nos condujo por el firdo más largo, que tiene 16 Km, navegando durante unas tres horas, avistando familias de delfines juguetones y pequeñas aldeas de pescadores aisladas completamente, que hasta el agua potable les llevan gratuita y semanalmente y cuyos niños son recogidos cada semana para llevarlos a la escuela y retornarlos durante el fin de semana con sus familias. 
A bordo del barco nos obsequiaron con fruta y te, amabilidad arabe!

El paisaje precioso, pero duro, se disfruta de silencio absoluto, de mar, de cielo y de pura roca de diversas tonalidades y formas, aunque sin rastro de vejetación alguna.

Nos adentramos hasta la llamada Isla del telegrafo por haber dejado alli un cable los ingleses de la linea que tendieron entre Inglaterra y La India.
Fiordo Khor Sham


Fiordo Khor Sham




 
Fiordo Khor Sham: Isla del telegrafo
Tengo que decir, en honor a la verdad, que he ido descubriendo, durante y despues de mi viaje, algo que no me habia ni planteado y es que no todo, en esa parte del mundo, es lo más de lo más, ni en altura, ni en poderio, sino que tambien lo menos es más. Ahí dejo mi reflexión.